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Los Pueblos Indígenas quedan relegados en el Realineamiento del BID

Biceca, p. 8-11
18 de mar de 2008

Los Pueblos Indígenas quedan relegados en el Realineamiento del BID

Washington DC, US | martes, 01 de abril de 2008
por Andrea Verdasco y Vince McElhinny
Realineamiento: Unidad de Género y Diversidad

En el realineamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, la unidad conocida como Unidad de Pueblos Indígenas y Desarrollo Comunitario fue empaquetada y colocada en la nueva Unidad de Género y Diversidad. En el organigrama detallado del BID, publicado en julio 2007, la Unidad es invisible. La sociedad civil, por su parte, ejerció presión para que la Unidad de Pueblos Indígenas se viera fortalecida como una cuarta Unidad dentro del Sector Social; sin embargo, los temas indígenas ahora han sido relegados en un Banco que alardea de sus credenciales en aras de la inclusión social[1]. Este es tan sólo el primero de varios indicadores que refleja la falta de importancia que se les otorga a los temas indígenas después del realineamiento.
Desde octubre del 2007, Maddalena Pezzotti, de origen italiano, ha pasado a ser la Jefa de la Unidad. Pezzotti tiene una sólida experiencia en temas de género; y antes de entrar a formar parte del Banco trabajaba en Kosovo en las Operaciones de Paz de las Naciones Unidas. Su antecesora, Anne Deruyttere, era experta en pueblos indígenas y para Pezzotti es su primera experiencia trabajando con el BID. Una mujer con una fuerte experiencia en temas de género enfrenta importantes desafíos; como ella misma explica "uno de nuestros mayores desafíos es crear un equipo sólido que pueda aunar sus esfuerzos". La Unidad cuenta con nueve empleados; inclusive expertos en temas relacionados con poblaciones indígenas, afrodescendientes y discapacitados. De conformidad con la nueva estructura del BID, existen cuatro especialistas sobre temas indígenas y dos consultores a medio tiempo incluyendo al personal regional y en la sede que se han incorporado a la Unidad. El tema de género es un nuevo componente de esta Unidad, y hasta ahora, a diferencia de los temas de los pueblos indígenas, el BID no ha desarrollado una estrategia o política sobre género. Por contraste, ya existe una política estratégica y operativa de pueblos indígenas. Dichos instrumentos legitiman el argumento de crear una unidad específica para pueblos indígenas, o por lo menos proporcionar personal y recursos adecuados para ejecutar las ya existentes políticas y estrategias.
El realineamiento del BID ha hecho especial hincapié en proporcionar autonomía a las oficinas regionales y reflejo de ello es la presencia del Banco en Perú, y pronto la participación de consultores sobre temas de poblaciones indígenas en las oficinas de Guatemala y Brasil.
Una fuente cercana al trabajo de Pueblos Indígenas en el BID explica que el "nuevo Banco" ha realineado los temas sociales recortando el presupuesto general para pueblos indígenas de $1,5 millones a $200.000 lo que ha llevado reorganizar las prioridades para alcanzar los objetivos de los proyectos indígenas. Todo ella refleja un fuerte debilitamiento en el compromiso para con el trabajo de los Pueblos Indígenas.
Política Operativa
"Es una bonita creación pero para crear las condiciones, la aprobación de la Política no es suficiente: necesitamos recursos financieros y humanos que hoy día no existen"[2]. Pezzotti es consciente de que para ejecutar un instrumento con posibilidades de éxito, se necesitan establecer los recursos y las condiciones necesarias. La Política Operativa se aprobó hace más de dos años, en octubre de 2006, y es una herramienta que ha estado disponible, aunque rara vez ha sido utilizada por el Banco y recién se va a crear una Cooperación Técnica para capacitar a los encargados de tomar decisiones dentro de la IIRSA sobre las herramientas del BID tales como la política operativa y estrategia de pueblos indígenas del BID. En cuanto al proceso para llegar a la aprobación del la política, según Carlos Perafán, "fue un proceso largo y complicado que duró más de dos años, se realizaron múltiples consultas y fue difícil llegar a un acuerdo, los pueblos indígenas no estuvieron satisfechos con los resultados finales pero para ellos nada es suficiente[3]."
Pezzotti cree que la Política Operativa es un instrumento excelente creado con las mejores intenciones. Sin embargo, admite que "con dos expertos en pueblos indígenas no se puede ejecutar, esta política necesita convertirse en un elemento convencional del Banco y necesitamos tener personas en el terreno." La falta de recursos humanos parece ser un obstáculo recurrente para la Unidad.
Si bien la "inclusión social" fue el principal enfoque del informe económico del 2007, el Banco se ha centrado más en fomentar el simbolismo de los derechos indígenas en lugar de invertir en ellos. Pocos saben acerca de las características de la relación entre el BID y Guatemala, en el pasado y el presente, por parte de Rigoberta Menchú, premio Nóbel de la Paz y candidata presidencial indígena, quien fue invitada como oradora a un diálogo organizado con el presidente Moreno el primer día de la Reunión Anual del 2007, celebrada en Guatemala. Aún cuando se le presionó con preguntas directas en cuanto a la hipocresía de las normas de doble rasero de las instituciones financieras internacionales para con los pueblos indígenas, Menchú hizo pocos aportes para clarificar la relación entre el deplorable trato hacia los pueblos indígenas y los continuos créditos del BID. Menchú, reiteradamente, desaprovechó la oportunidad de cuestionar al BID y presionarlo para que esté a la altura de su retórica sobre pueblos indígenas. La conversación, convenientemente para el BID, careció de un debate sustancial sobre los derechos indígenas y ello refleja un debate un tanto similar sobre el tema de inclusión dentro del Banco.[4]
La cartera del 2007 de proyectos de temas indígenas indica que la cantidad total en prestamos o financiada por el BID, según las cifras en su sitio Web, alcanza menos de US$50 millones, un porcentaje insignificante si se le compara con los $9.600 millones que el Banco otorgó en total de créditos para el mismo año. Durante el mandato de Moreno como presidente del BID (desde octubre 2005) el Banco ha aprobado menos de $150 millones en operaciones diseñadas para temas indígenas, lo que equivale a menos del 1% del total de operaciones aprobadas durante este periodo.[5]
La gran mayoría de operaciones del BID en favor de pueblos indígenas (también clasificadas como inclusión social, turismo cultural, protección de la identidad, comercio étnico, etc.) son pequeños subsidios. Bajo el mandato de Moreno, menos de diez de los aproximadamente 200 préstamos aprobados por el BID trataban de manera total o parcial los temas indígenas.
¿Por qué quiere el BID mapear a los Pueblos Indígenas?
Dentro de la cartera del BID hay un proyecto que sobresale. Si bien tan sólo representa un monto de $150,000, tiene el potencial de tener un enorme impacto positivo o negativo en los pueblos indígenas. La Cooperación Técnica Análisis Socio-Cultural y Mapeo para Pueblos Indígenas y el Portafolio IIRSA fue aprobado en septiembre del 2006 y el BID tuvo que negociar duramente con el Istituto Socio Ambiental (ISA) de Brasil para llegar a un acuerdo contractual a fin de ejecutar el proyecto[6]. No fue hasta enero de este año que ISA comenzó a trabajar en este proyecto que supuestamente tiene el propósito de mapear los pueblos indígenas que posiblemente podrían verse afectadas por los proyectos IIRSA. El objetivo establecido de este proyecto es "desarrollar un mapeo GIS de las poblaciones indígenas, territorios, problemas y oportunidades, y elaborar una metodología propuesta para una valoración sociocultural, la mitigación del impacto y el desarrollo de oportunidades para las poblaciones indígenas que podrían verse afectados por los proyectos IIRSA." Este proyecto establece un precedente para el BID ya que por primera vez en su historia, otra organización (y en este caso una organización no gubernamental regional) será dueña del producto final.
Con la ejecución de casi el 40% de la cartera IIRSA, un estudio en cuanto al impacto que ésta tendría en pueblos indígenas, se debería haber llevado a cabo antes de dar inicio a la iniciativa de infraestructura. El perfil del proyecto, de acuerdo a la política de divulgación de información del BID, debería estar disponibles una vez se aprueba el proyecto, este perfil todavía no está disponible.
No cabe la menor duda de que el proyecto de mapeo para pueblos indígenas es una respuesta potencialmente positiva a las críticas de la IIRSA, sin embargo, surgen ciertos interrogantes en cuanto a la función del Banco a la luz del realineamiento y las recientes violaciones de los derechos indígenas en proyectos de infraestructura como Camisea, Peru LNG o la Carretera Santa Cruz-Puerto Suárez entre tantos otros. ¿El ejercicio de mapeo de los pueblos indígenas servirá para la defensa indígena de sus derechos colectivos o informará a los inversionistas en cuanto a los posibles riesgos sociales y políticos?

[1] Organigrama detallado del BID http://idbdocs.iadb.org/wsdocs/getdocument.aspx?docnum=1068270
[2] Entrevista con Maddalena Pezzotti, 5 de noviembre de 2007
[3] Entrevista con Carlos Preafán, noviembre de 2007
[4] Véase el análisis realizado por el BIC de la 48 Reunión Anual del BID, celebrada en Guatemala
[5] Las cifras fueron tomadas de los proyectos relacionados con temas indígenas de la base de datos de proyectos del BID entre 2005 y 2008.
[6]Para el perfil del proyecto de mapeo indígena IIRSA

Fuentes
Bank Information Center

Biceca, 18/03/2008, p. 8-11

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